CADA COPA EN SU LUGAR

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La disposición de las copas es importante y definitiva. Poner la copa que toca y donde toca denota elegancia, refinamiento y buen gusto.

Por acelerados que transcurran hoy los hechos, a la hora de la comida existen unas normas que nos permiten identificar ese civilizado estilo de vida, que se resiste a os cambios vertiginosos y a ciertas tendencias que contrarían la proyección de una buena imagen.

Es así como la distribución y el cuidado de las copas en la mesa requiere esmerada atención. Las siguientes son tres opciones, de acuerdo con el tipo de comida que se ofrezca:

Solo vino blanco

Para una comida en la que solo se ofrece vino blanco, así deben distribuirse las copas:

A la derecha de la persona debe colocarse la copa de vino blanco. Junto a ésta, a la izquierda, la del agua, que debe estar servida en el momento en que se siente la persona. El agua debe estar fría, nunca con hielo. El vino se sirve cuando la persona esté sentada.

El vino blanco se debe servir un poco menos de la mitad de la copa, para que no se caliente. Es preferible servir varias veces. Además, de esta manera se sirve solo a quienes de verdad aprecian el vino blanco.

Vino blanco y tinto

Para una comida que lleve una entrada, que vaya con vino blanco y un plato fuerte con vino tinto, así se colocan las copas:

De derecha a izquierda: la copa de vino blanco, luego la de tinto y finalmente la del agua. Esto por la elegante y clásica costumbre, por el orden en que se van a tomar los vinos (primero el blanco, enseguida el tinto y luego el agua) y por la facilidad para servir.

Dos entradas y plato fuerte

Cuando la primera entrada se acompaña con un vino Late Harvest, la segunda con vino blanco y el plato fuerte con vino tinto, las copas se ponen en el orden en que se vaya a consumir el vino. Así, de derecha a izquierda: Late Harvest, vino blanco, vino tinto y finalmente agua.

Entrada, plato fuerte, postre

Si se sirve una entrada con vino blanco, un plato fuerte con vino tinto y un postre que va acompañado con un vino tipo Late Harvest; las copas se distribuyen de esta forma teniendo en cuenta la línea derecha a izquierda: blanco, tinto, Late Harvest, y agua.

Postre con champaña

Para esas ocasiones especiales cuando se ofrece una entrada con vino blanco, un plato fuerte con tinto y un postre acompañado con champaña, esta última copa es la varía de ubicación. Es elegante y práctico colocarla detrás, entre las copas de vino blanco y la de tinto.

Después de cenar

Expertos recomiendan lavar las copas con agua caliente, nunca con detergente, y aconsejan secarlas con limpión de lino, ya que este material no deja esas incómodas pelusas.

En cuanto a la retirada de las copas, lo elegante es dejarlas en la mesa hasta que concluya la cena. Es una buena manera de dejar la historia de tan buena, exquisita y refinada comida, aunque otros prefieren levantarlas a medida que se van utilizando.