BUEN AMANECER

Escrito por buenvivir el . Publicado en Gastronomía

En Valledupar es muy raro que alguien lo invite a comer o almorzar. No se sorprenda entonces si la invitación resulta ser para un desayuno vallenato. ¡Ojo que no es “brunch”!: La cita será a las siete y media de la mañana. Eso sí: Prepárese bien, ayune unos cuantos días y póngase en forma para uno de los bufetes más variados, abundantes, deliciosos y exóticos que pueda imaginar.

En el desayuno vallenato es una costumbre tradicional que tiene orígenes prácticos concernientes al trabajo en el campo. Se relaciona con la necesidad de alimentarse bien en las mañanas, antes de las labores agrícolas, ya que constituía el único alimento durante todo el día hasta la cena en casa, por lo general íntima y frugal.

Tiene que ver también con esa maravillosa costumbre de estas tierras en la que un grupo de compradas se reúnen a tertuliar y tomar café desde muy temprano, en alguno de los patios que siempre mantienen las puertas abiertas.

Impulsados por un principio de disfrute y generosidad sin medida, el desayuno vallenato está constituido por más de quince carnes, entre pescados de mar, tortuga, res, cerdo y animales de caza, así como huevos y queso, acompañados con yuca, arepa limpia, arepa’e queso, bollo limpio y almojábanas dulces. Como bebidas, el interminable café, ligeramente endulzado con panela, chicha de maíz y diferentes jugos de frutas.

Hace uno años, tuvimos la oportunidad de asistir a un desayuno vallenato en la casa del Gobernador del Cesar. Cachacos desprevenidos, quedamos atónitos ante la abundancia, en número y cantidad, de las diferentes viandas, servidas en generosas bandejas: Un banquete que agasaja todos los sentidos a través de los aromas deliciosos, los colores y las texturas que juegan y se combinan para despertar el apetitos entre los comensales en ayunas.

Nos cuentan que normalmente hacia las nueve y media de la mañana, al desayuno se añade un whisky. Luego vienen otros más, el conjunto vallenato…Y el día se alarga en parranda.

Acompañamientos
Elaborados principalmente de maíz, cada acompañamiento se saborea con un tipo de carne específico. Para las viandas preparadas con un guiso, como la carne desmechada o el chivo guisado, los más recomendables con la arepa limpia, el bollo limpio y la yuca.
Los asados y chicharrones suelen acompañarse con arepa’e queso. Las almojábanas son la única preparación dulce en este banquete, y es común degustarla al final del desayuno.

Bollo limpio
Para preparar 16 bollos sólo necesita 2 libras de maíz pelado y sal al gusto. Luego, ponga a hervir una libra del maíz. Mientras tanto, deje remojando la otra libra. Retírelo del fuego cuando ya esté blando. Déjelo enfriar y mezcle con el maíz en remojo. Muela la mezcla, amase y añada un poquito de aguasal. Arme los bollos y envuélvalos en hojas de maíz y amárrelos. Póngalos a hervir durante dos horas, aproximadamente. Sáquelos del agua y déjelos enfriar.